martes, 20 de mayo de 2014

Del "Papá por qué somos del Aleti" a "mi padre monta empresas"...

En primer lugar pido perdón a mis incondicionales por haberles abandonado. No me costará mucho, según mi amigo Ander me sigue mi madre, él y un amiguete suyo, así que con cuatro cañas y un café, asunto solucionado.
El título de esta entrada viene a colación en la respuesta que le dio mi hijo pequeño a mi sobrino por la mañana uno de los días que les llevaba al cole. El chaval, inocencia en estado purro, llevaba muchos años viéndome todas las mañanas de traje y corbata, y uno de los días que me vio sin tan horrible e incómodo disfraz, me preguntó: "Tío, tú ahora a qué te dedicas?". Mi cara fue la misma del padre cuando su hijo le pregunta la tan manida y archifamosa frase de los colchoneros. Menos mal que mi pequeñuelo salió al quite y le dijo aquello que me quedó grabado de "es que mi padre ahora monta empresas"...
Aunque procuro que el trabajo no trascienda a la familia y viceversa, en estos últimos tiempos eso en mi caso y en mi casa resulta imposible. Que si te levantas muy temprano, que si no te pones corbata, que si trabajas en casa, cara de preocupación alternada con emoción....,el cocktail perfecto para que en casa se huelan que algo pasa. Para ésto los hijos son infalibles, pero de ahí a la respuesta de mi hijo..., me emocionó.
Y ahora al verdadero objeto de este capítulo: "De cómo crear una empresa en España y sobrevivir al intento".
La verdad es que cada vez que leo o escucho a uno de nuestros políticos hablar de la Ley de Emprendedores, se me enerva la sangre. El emprendedor medio (entre los que me incluyo por supuesto), invierte más del 80% de su primer mes de andadura en cuestiones burocráticas, absurdas y a todas luces improductivas. Que cuando no es el registrador es el banco en el que ingresas la pasta y todavía tienes más de mes y medio por delante para que tus maravillosos y sudados 3.000 euros puedan ser utilizados en algo, véase por ejemplo en pagar las facturas del señor Notario (pobre, él no tiene la culpa de que la clase empresarial no se fie los unos de los otros y haya que dar fe de hasta para ir al wc).
Periplo: abogados (€€€), notario (€€€), Hacienda (milagro, no cobra¡¡¡¡), Registrador (€€€, además éste por adelantado, bendita provisión de fondos¡¡¡¡) y por último y cuando crees que vas a poder trincar los 3.000 euros que están en el banco durmiendo la mona, es aquí cuando que si poderes, que si CIF original, que si blanqueo de capitales....., parafraseando al gran Jesulín ...IM-PRESIONANTE.
Bueno, pues ahora imaginaos ésto mismo pero por TRES¡¡¡¡. Es lo que he estado haciendo en los últimos meses, además de planes de negocio, presentaciones, cafésescuchapenas con amigos, consejos varios de mi actual medio-trabajo. Con razón estoy cansado....